Estos últimos 10 años he descubierto el lado oscuro de un país que pensaba conocer. Me ha costado años aceptar y ver que en este país que pensaba moderno y civilizado (y hasta avanzado) aún no hemos erradicado enfermedades tan graves como la dictadura impuesta por el golpe de estado de un tal Franco, aún nos comportamos políticamente como una
Lo que más me ofende, es el poder económico, político e ideológico de una religión que no es la mía y con la que tengo que toparme cada día. Siempre que oigo o leo que "España es un país aconfesional" tengo un conflicto interno potente que me impide saber si lo que más me apetece es reír o llorar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario